Desde Barcelona, en la apertura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, la presidenta de México rechazó cualquier intervención militar en la isla y llamó al diálogo. Además, ratificó su propuesta de destinar fondos del armamento a la reforestación mundial. El gobernador Axel Kicillof participó del encuentro junto a otros líderes progresistas.
Un llamado a la paz y la soberanía regional
En un contexto de alta sensibilidad geopolítica, la presidenta de México, *Claudia Sheinbaum, marcó una postura contundente durante su participación en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, celebrada este sábado en Barcelona. Ante un auditorio compuesto por líderes internacionales, la mandataria manifestó su firme rechazo a una eventual intervención militar en Cuba, instando a la comunidad internacional a priorizar el diálogo y la estabilidad en toda la región caribeña.
Sheinbaum propuso formalizar una declaración internacional que actúe como garantía de paz para la isla. En su discurso, recordó la postura histórica de su país contra el bloqueo económico y reivindicó la soberanía de los pueblos como eje central de las relaciones exteriores. El evento contó con la presencia de figuras como Pedro Sánchez (España), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, consolidando un bloque de pensamiento progresista en *nuestra zona de influencia diplomática.
Sembrar vida: la propuesta para reducir el gasto en armas
Uno de los puntos más destacados de la intervención de la jefa de Estado mexicana fue la ratificación de su iniciativa global para transformar la industria bélica en una herramienta de protección ambiental. Sheinbaum insistió en la necesidad de reducir el gasto armamentista mundial en un 10%, con el objetivo de financiar programas de reforestación a gran escala bajo la premisa de «sembrar vida en lugar de guerra».
Esta propuesta busca no solo mitigar los efectos del cambio climático que afectan a nuestra provincia y al mundo, sino también desviar recursos de los conflictos armados hacia la recuperación de los ecosistemas. Para la mandataria, la verdadera defensa de la democracia debe incluir la justicia ambiental y el acceso a recursos básicos para los pueblos más postergados.
Relación con España y México como sede 2027
En cuanto a la relación bilateral con el país anfitrión, Sheinbaum buscó distender las tensiones diplomáticas que marcaron los últimos años entre México y España. Aseguró que no existe una «crisis» entre ambas naciones, aunque subrayó la importancia de reconocer la memoria histórica y la fuerza de los pueblos originarios en la conformación de la identidad mexicana.
Desde Tiempo Regional, destacamos que la presidenta ofreció formalmente a México como sede para la próxima edición de este encuentro internacional en 2027. Con este gesto, el país azteca busca consolidarse como el epicentro del debate sobre la democracia y los derechos sociales, una agenda que es seguida de cerca por los referentes políticos de nuestra zona y del departamento Tercero Arriba.

