A pesar de un acuerdo alcanzado tras meses de negociaciones, empleados de la planta de Río Tercero aseguran que continúan cobrando de manera parcial, sin aguinaldo y con fuertes atrasos, mientras el Ministerio de Trabajo otorgó un nuevo plazo a la empresa.
Reclamos por salarios impagos y falta de aguinaldo
La situación laboral en Petroquímica PR3, ubicada en la ciudad de Río Tercero, atraviesa un nuevo momento de tensión. Pese a un acuerdo alcanzado luego de casi seis meses de conflicto, los trabajadores denunciaron que al 20 de enero solo percibieron el 50% de su salario, no cobraron el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) y continúan recibiendo apenas el 70% del sueldo total, una modalidad que se repite desde hace varios meses.
Desde el gremio señalaron que esta situación genera una creciente preocupación entre las familias afectadas, ya que se trata de ingresos de carácter alimentario, indispensables para la subsistencia cotidiana.
Audiencia en el Ministerio de Trabajo
Durante una audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo, el secretario general del gremio, Lucas Felici, junto a la comisión interna, rechazó de manera contundente los argumentos de la empresa. Desde la conducción sindical cuestionaron que la firma intente justificar los incumplimientos salariales en la falta de cobro de una deuda con una empresa estatal nacional.
“Los salarios y el aguinaldo son derechos básicos y obligatorios por ley. No pueden estar sujetos a problemas financieros o administrativos de la empresa”, remarcaron desde el sector gremial, al tiempo que advirtieron que, de persistir esta conducta, se avanzará con acciones judiciales y medidas gremiales.
Como resultado del encuentro, la autoridad laboral otorgó a la empresa un plazo de 72 horas para regularizar la situación salarial y convocó a una nueva audiencia para el 22 de enero, en la que se evaluará el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Un conflicto que se profundiza desde 2024
El reclamo salarial se inscribe en un contexto de fuerte deterioro productivo y laboral que la empresa arrastra desde el año pasado. En 2024, Petroquímica PR3 cerró su planta de TDI, que representaba aproximadamente el 70% de la facturación, lo que derivó en el despido de 120 trabajadores.
Meses más tarde, en julio, un nuevo ajuste profundizó la crisis: otros 120 empleados fueron cesanteados, lo que llevó a la paralización casi total de la producción y dejó a la planta en una situación crítica.
Denuncias judiciales y futuro incierto
A la delicada situación económica y laboral se sumó una denuncia penal contra la propietaria de la empresa, Verónica Vara, por presunto vaciamiento y administración fraudulenta, un proceso judicial que continúa en trámite y que incrementa la incertidumbre sobre el futuro de la firma.
Mientras tanto, los trabajadores sostienen el reclamo en defensa de sus puestos de trabajo y del cobro íntegro de sus haberes, a la espera de una respuesta concreta que permita poner fin a un conflicto que ya lleva meses y que golpea de lleno al entramado laboral e industrial de Río Tercero.



