La premisa en el Panal es clara: las listas estarán encabezadas por quienes garanticen el triunfo. Con un peronismo departamental en plena reconstrucción, el actual intendente de Embalse lidera las encuestas gracias a una administración marcada por una transformación histórica en infraestructura urbana, salud y articulación con Nación y Provincia.


El escenario político de cara a los próximos compromisos electorales comienza a tomar forma en los despachos del Centro Cívico provincial. La directiva central desde la cúpula de Hacemos Unidos por Córdoba es contundente: la definición de las candidaturas a legisladores departamentales e intendentes pasará inexorablemente por quienes ostenten los mejores números en las encuestas y garanticen traccionar votos para asegurar victorias estratégicas.

En este armado, el departamento Calamuchita asoma como una de las primeras grandes revelaciones políticas. Los sondeos preliminares que baraja el oficialismo provincial ubican al actual intendente de Embalse, Mario «Gato» Rivarola, como el dirigente mejor conceptuado de la región. Si bien el jefe municipal tiene la posibilidad constitucional de ir por su reelección a nivel local, su proyección departamental lo convierte en la pieza clave que el peronismo necesita para recuperar la banca legislativa, hoy en manos del radical y exintendente de La Cruz, Mauricio Jaimes, quien ya planea ir por su reelección.

El resurgimiento territorial y el consenso de los dirigentes

El dato del fuerte posicionamiento de Rivarola no es un secreto en las filas del peronismo de Calamuchita. Actualmente, el justicialismo departamental atraviesa un complejo proceso de reconstrucción y búsqueda de nuevos liderazgos. Las gestiones locales absorben la atención de la mayoría de los dirigentes, un escenario que se agudiza ante el anuncio de retirada del intendente de Villa General Belgrano, Oscar Santarelli, y el evidente desgaste de Claudio Chavero en Santa Rosa de Calamuchita tras sufrir dos derrotas estrepitosas en las urnas.

Frente a este vacío de conducción regional, ya son múltiples los referentes de localidades de peso, como la propia Villa General Belgrano y La Cruz, que se han mostrado dispuestos a encolumnarse detrás de la campaña de Rivarola en caso de confirmarse su salto a la contienda legislativa. Aunque el intendente embalseño ha mantenido prudencia y no se ha pronunciado públicamente sobre su candidatura, las expectativas en torno a su figura crecen a la par de los resultados de su gestión.

La transformación de Embalse: la clave detrás de los números

El fenómeno político que posiciona a Rivarola trascendiendo los límites de su ciudad no es fruto del azar mediático, sino del respaldo tangible de su gestión. En los últimos dos años y medio, Embalse se ha convertido en uno de los municipios cordobeses con mayor volumen de obra pública en ejecución, materializando un ambicioso plan de infraestructura urbana que ha modificado la fisonomía de la localidad.

Uno de los hitos más emblemáticos de este periodo fue la reciente inauguración de la plaza central. Lo que en otras ciudades podría considerarse una obra de rigor, en Embalse posee un peso histórico y simbólico ineludible, ya que la localidad carecía de un espacio cívico de estas características. Su diseño persiguió un propósito estratégico: unificar orgánicamente el núcleo comercial y la avenida principal de la ciudad con la inmensidad del lago.

A esto se suman obras de infraestructura pesada destinadas a resolver problemáticas crónicas. En materia de mitigación hídrica, la gestión encaró la ampliación y el empedrado del canal en barrio Santa Isabel, poniendo fin a las históricas inundaciones que castigaban a los vecinos del sector. Esta obra clave se complementó con el adoquinado de la calle General Lavalle. Asimismo, con el acompañamiento directo del Gobierno provincial, se ejecutaron trabajos trascendentales en el canal que atraviesa la zona oeste de sur a norte hasta desembocar en el dique, garantizando previsibilidad ante fenómenos climáticos adversos.

Salud, capitalización y recuperación del patrimonio municipal

Más allá del cemento, el modelo de Rivarola ha puesto un fuerte acento en el ordenamiento del Estado y la salud pública. Uno de sus mayores logros —y probablemente la obra más importante de las últimas décadas en la ciudad— fue la construcción del Hospital Municipal y la refuncionalización integral del CIC (Centro Integrador Comunitario). Inaugurado el año pasado, este moderno centro de salud demandó una inversión millonaria que logró articular aportes de los propios vecinos, el erario municipal, el Gobierno de la Provincia y la firma estatal Nucleoeléctrica Argentina. El proyecto incluyó la dotación de equipamiento de última generación y la incorporación de una ambulancia propia.

Por otro lado, la actual administración ha encarado una política implacable de recuperación del patrimonio de los embalseños. Terrenos, espacios e inmuebles que durante décadas permanecieron abandonados o bajo condición de usurpación volvieron a la órbita pública. Entre ellos destacan la puesta en valor del Centro Cultural «Tío Tom», la recuperación del histórico edificio donde hoy operan el Centro de Participación Ciudadana (CPC) y el Concejo Deliberante, y el rescate de la mítica confitería «La Cristal».

Este reordenamiento patrimonial se complementó con un fuerte plan de saneamiento de títulos, permitiendo a cientos de vecinos de diferentes barrios acceder finalmente a las escrituras de sus viviendas, y con la recuperación de predios destinados al desarrollo comercial bajo un enfoque sustentable. Todo esto, acompañado por una sustancial renovación de la flota de vehículos y maquinarias del municipio.

«Mario el Gestor»: el puente entre Nación, Provincia y Municipio

El impacto de Rivarola en las encuestas departamentales responde, en gran medida, a su capacidad de articulación institucional. En los pasillos políticos ya lo apodan «El Gestor», en reconocimiento a su insistencia y eficacia para destrabar expedientes en los ministerios de Buenos Aires y Córdoba.

A nivel nacional, el intendente logró concretar el uso municipal del polideportivo y asumir la administración de uno de los emblemáticos hoteles de la Unidad Turística Embalse. Además, gestionó exitosamente la instalación de una base operativa permanente de la Prefectura Naval Argentina, fuerza federal que hoy custodia el espejo de agua más grande de la provincia y colabora activamente en los esquemas de seguridad ciudadana local. A nivel provincial, consolidó un convenio inédito con la Secretaría de Recursos Hídricos que le otorgó al municipio la potestad de custodia y control sobre las costas del lago.

Con un peronismo necesitado de figuras de peso que exhiban logros reales para contraponer a la oposición en Calamuchita, el modelo de gestión desplegado en Embalse posiciona a Mario Rivarola no solo como un administrador exitoso, sino como la carta política más fuerte que tiene Hacemos Unidos por Córdoba para recuperar el liderazgo legislativo en el valle.

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