El “León” logró el ascenso a la Liga Profesional 2026 luego de igualar 1-1 ante Deportivo Madryn y cerrar la serie con un 3-1 global, conquistando un hito histórico para el fútbol cordobés.
Un empate con sabor a gloria para el conjunto cordobés
Estudiantes de Río Cuarto escribió este domingo una de las páginas más importantes de su historia al lograr el ascenso a la Primera División del fútbol argentino. El equipo dirigido por Iván Delfino igualó 1-1 como visitante frente a Deportivo Madryn, resultado que, sumado al 2-0 obtenido en Córdoba, le permitió cerrar un global de 3-1 y asegurar su lugar en la elite para la temporada 2026.
El encuentro, disputado en el estadio Abel Sastre, tuvo emociones fuertes y momentos de tensión, en una final que mantuvo el suspenso hasta los minutos finales.
Silba abrió el marcador y encendió la ilusión patagónica
En un segundo tiempo de mayor intensidad, el local encontró el 1-0 a los 18 minutos con una gran definición de Luis Silba, quien conectó una tijera imparable para vencer a Brian Olivera. El tanto dejó a Madryn a apenas un gol de forzar los penales, encendiendo el entusiasmo en las tribunas.
Sin embargo, el panorama se complicó para el conjunto patagónico cuando, a los 36 minutos, Federico Recalde recibió la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez jugadores, condicionando el cierre del partido.
Morales marcó el gol del ascenso
Cuatro minutos después de la expulsión, a los 40 del complemento, Agustín Morales apareció para empujar la pelota a la red y sellar el 1-1 definitivo. El tanto del delantero cordobés apagó las esperanzas del local y desató la alegría en el banco celeste, que ya celebraba el regreso a la máxima categoría.
El “León” había logrado una ventaja clave en la ida, cuando se impuso 2-0 con goles de Tomás González y Juan Antonini, un resultado que terminó siendo determinante para la definición.
Incidentes en el final y festejo histórico para Estudiantes
El cierre del partido estuvo marcado por momentos de tensión debido a que un sector de la hinchada local arrojó proyectiles al campo de juego, obligando a la intervención policial para evitar que la situación escalara.
Más allá de los incidentes, el pitazo final desató un festejo inolvidable para Estudiantes de Río Cuarto, que regresa a la Primera División y se convierte en uno de los grandes protagonistas de la temporada.



