La empresa y el gremio químico firmaron un acuerdo colectivo de crisis que deberá ser homologado por la Provincia. La planta lleva más de cuatro meses paralizada.
Un acuerdo tras más de cuatro meses de conflicto
Luego de más de 120 días de conflicto y con la planta completamente paralizada, la empresa Petroquímica Río Tercero (PR3) y el gremio de trabajadores químicos y petroquímicos alcanzaron un acuerdo que permitió destrabar la prolongada disputa laboral.
El entendimiento fue firmado el 26 de diciembre, luego de aproximadamente 25 audiencias desarrolladas con la mediación del Ministerio de Trabajo, en un proceso de negociación que se extendió durante más de cuatro meses.
A la espera de la homologación provincial
El acuerdo ahora deberá ser homologado por la Secretaría de Trabajo de la Provincia, un paso clave para que la planta pueda retomar formalmente su actividad productiva. Según estimaciones, la vuelta a la producción podría concretarse antes del 15 de enero, si se completan los pasos administrativos correspondientes.
La empresa atraviesa actualmente un concurso preventivo de acreedores, contexto que enmarcó las negociaciones y la necesidad de alcanzar un esquema que garantice la continuidad operativa.
Cambios en jornadas, turnos y sistema salarial
El convenio establece un nuevo acuerdo colectivo de crisis, que introduce modificaciones en la jornada laboral y en el sistema de turnos, incluyendo la implementación de un banco de horas para otorgar mayor flexibilidad operativa a la empresa.
En materia salarial, se acordaron ajustes en la estructura de haberes, con la simplificación de conceptos, la eliminación de algunos adicionales y la creación de un adicional compensatorio, destinado a amortiguar el impacto de los cambios en los ingresos de los trabajadores.
Nuevas reglas laborales y vigencia del acuerdo
Además, el entendimiento fija nuevas reglas para la asignación de tareas, habilitando la realización de funciones múltiples con la correspondiente capacitación, y establece límites a determinados costos gremiales.
El acuerdo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2030, y es considerado un paso clave para la reactivación de una de las industrias más importantes del polo químico de Río Tercero y la región.



