La localidad de Embalse fue escenario de dos procedimientos policiales durante las últimas jornadas, según informaron de manera oficial las dependencias de la Unidad Regional Departamental Calamuchita. Los hechos, ocurridos entre el viernes y el sábado por la noche, incluyeron el secuestro de un motovehículo que presentaba pedido de captura desde el mes pasado tras ser localizado gracias al aviso de los vecinos, y la denuncia por la vulneración de los accesos en una vivienda de fin de semana en el sector costero.
Ruidos extraños en una obra y el hallazgo de un rodado sustraído
El primero de los operativos tuvo lugar en los primeros minutos del viernes 10 de julio, a las 00:00 horas. Efectivos de la patrulla preventiva fueron comisionados por la central de comunicaciones hacia un domicilio de la localidad, luego de que sus moradores denunciaran haber escuchado ruidos extraños y movimientos sospechosos que provenían del mismo predio.
Al arribar al lugar, el personal policial procedió a efectuar una exhaustiva inspección en el terreno, focalizándose en una obra en construcción existente en el lote. Allí dentro, los uniformados observaron oculta una motocicleta marca Brava, la cual se encontraba parcialmente desmantelada, careciendo de la totalidad de sus cachas plásticas laterales y frontales. Al realizar la correspondiente verificación de los números de motor y chasis a través del sistema policial, se constató que el rodado registraba un pedido de secuestro vigente por una denuncia de robo fechada el pasado 30 de junio, resultando damnificado un hombre de 53 años de edad. El vehículo fue inmediatamente incautado y trasladado a la sede policial.
Vandalismo en una casa de fin de semana en barrio Costa Azul
El segundo episodio delictivo se reportó el sábado 11 de julio, alrededor de las 20:40 horas, en el barrio Costa Azul. Un hombre de 65 años de edad se presentó espontáneamente en la comisaría local para dar cuenta de un ataque contra una propiedad en la que se desempeña como encargado y cuidador.
El denunciante manifestó que el inmueble pertenece a un propietario que reside de forma permanente en la provincia de Buenos Aires. Según detalló ante las autoridades, al concurrir al lugar para realizar una de sus inspecciones habituales, constató que autores ignorados habían ejercido violencia en el perímetro, logrando la rotura total de una reja de seguridad y de una ventana lateral. Debido al prolongado tiempo transcurrido desde la última vez que había revisado la casa de veraneo, el cuidador explicó que no podía precisar de forma inmediata si los malvivientes lograron sustraer elementos de valor del interior, quedando las actuaciones a disposición de la fiscalía interviniente para el esclarecimiento del hecho.



