La Autoridad Regulatoria Nuclear activó de forma inmediata el protocolo de emergencias radiológicas tras el hallazgo de un ladrillo de uranio empobrecido. El material fue escoltado y resguardado de manera segura en la planta nucleoeléctrica de Calamuchita.
Activación del protocolo SIER y mediciones en el lugar
Un inusual operativo de seguridad civil y ambiental se desplegó en el sur provincial tras confirmarse el hallazgo de un objeto metálico compacto compatible con material radiactivo en el interior de una planta de reciclaje de la ciudad de Río Cuarto. Al ser notificada del evento, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) activó de manera inmediata el Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER) para neutralizar cualquier potencial peligro en el perímetro.
Efectivos técnicos de la ARN, en coordinación con especialistas de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) —la empresa estatal encargada de la operación de las centrales nucleares del país—, se trasladaron de urgencia al establecimiento riocuartense. Utilizando detectores de radiación de alta sensibilidad, los inspectores corroboraron que el objeto en cuestión se trataba de un ladrillo de uranio depletado (U-238), también denominado uranio empobrecido, el cual posee una densidad elevada pero un nivel de radiactividad extremadamente bajo.
Sin riesgo para la salud de los trabajadores y el público
Con el objetivo de llevar absoluta tranquilidad a la población y a los operarios de la planta de reciclaje, los científicos técnicos efectuaron rigurosas mediciones ambientales y evaluaciones particulares sobre el personal que estuvo en contacto directo con el elemento. Los análisis técnicos confirmaron de manera taxativa que el bloque metálico no representa ningún tipo de riesgo radiológico ni compromete la salud de los trabajadores o de los vecinos de los barrios linderos.
Para dimensionar el nivel de emisión del elemento, los especialistas de la ARN explicaron que mantener contacto directo con el ladrillo durante una hora entera equivale a la dosis de radiación que una persona recibe al realizarse tres placas radiográficas dentales de rutina, y es significativamente menor al impacto de la radiación cósmica que se percibe de forma natural durante un vuelo comercial de nueve horas. Este tipo de uranio depletado carece de uso como combustible nuclear y se lo emplea habitualmente a nivel industrial como blindaje físico para fuentes de radiografía médica o como contrapeso estructural en aeronaves comerciales.
Resguardo definitivo en la Central Nuclear Embalse
Una vez estabilizado el perímetro y certificadas las condiciones del material, las autoridades dispusieron el embalaje y traslado logístico del bloque hacia la Central Nuclear Embalse (CNE), ubicada en nuestra región de Calamuchita. El complejo atómico local fue seleccionado por contar con las instalaciones tecnológicas y los protocolos de máxima seguridad física necesarios para su depósito transitorio y resguardo seguro.
El uranio depletado permanecerá custodiado en las dependencias de Embalse hasta tanto se formalice el trámite administrativo e institucional para su tratamiento y disposición final. Dicha tarea de gestión de residuos y materiales especiales quedará bajo la órbita de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Desde la presidencia de la ARN agradecieron públicamente la celeridad y el profesionalismo de los operarios de NA-SA y de las fuerzas de seguridad locales, ratificando que el suceso se cerró sin ningún impacto negativo en las personas ni en el ecosistema cordobés.



