El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, afirmó que el imputado de 33 años entorpece de forma deliberada la investigación judicial. La adolescente de 14 años fue vista por última vez el pasado sábado 23 de mayo. La causa sumó un misterioso mensaje de texto recibido por la madre y los rastrillajes masivos se concentran en barrio Ampliación Ferreyra.

El recorrido reconstruido: un audio revelador y el testimonio clave del remisero

La conmoción por la desaparición de Agostina Vega, la adolescente de 14 años de la que no se sabe nada desde hace una semana, sumó capítulos de extrema tensión institucional en nuestra provincia. Al cumplirse el séptimo día de una búsqueda que moviliza a fuerzas policiales y peritos especializados, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, apuntó con dureza contra Gabriel Barrelier (33), el único detenido que tiene la causa, acusándolo de brindar testimonios falsos para desviar el accionar de la Justicia.

Agostina fue vista por última vez el pasado sábado 23 de mayo, cuando salió de su domicilio particular en el barrio General Mosconi de la capital provincial. La reconstrucción de las horas previas se logró gracias a un elemento técnico indispensable: un mensaje de voz que la menor envió a sus amigas íntimas. En dicho audio, la adolescente les confió que planificaba un encuentro con Barrelier —un hombre conocido de su entorno familiar— con el objetivo de coordinar una sorpresa para su madre.

De acuerdo con el avance de la pesquisa liderada por el fiscal de instrucción Raúl Garzón, la menor se trasladó inicialmente en un remís tomado en barrio Cofico hasta el punto de encuentro fijado con el sospechoso. Esta versión fue ratificada de forma transparente ante la Unidad Judicial por el propio chofer del vehículo de alquiler, quien declaró de forma vinculante que un hombre adulto abonó el costo del viaje y que, posteriormente, la adolescente se retiró de forma voluntaria junto a esa persona. Tras estos elementos, Barrelier fue imputado formalmente bajo el cargo de privación ilegítima de la libertad.

Hipótesis judicial y las severas contradicciones del sospechoso en la causa

Con el correr de las jornadas, el foco de la investigación civil y criminal se concentró en la vivienda vinculada al imputado, la cual fue sometida a rigurosos allanamientos mecánicos y peritajes químicos para constatar si la menor permaneció en ese espacio físico. «En cada declaración miente más y embarra más la cancha», aseveró de forma directa el ministro Quinteros este sábado, reflejando el malestar oficial ante las maniobras de distracción del detenido. Las fuentes judiciales de nuestra región manejan como principal hipótesis operativa que Agostina fue víctima de un engaño planificado y no descartan la participación activa de más personas en la maniobra delictiva.

Durante su declaración efectuada el pasado jueves, Barrelier intentó justificar las pruebas videográficas recolectadas por los investigadores. Al ser confrontado con el registro de una cámara de seguridad que muestra el ingreso de una menor a su propiedad, el acusado aseguró falsamente que la niña de las imágenes era su propia hija.

Asimismo, intentó instalar la versión de la supuesta intervención de un «auto rojo» en el perímetro del hecho, un relato que terminó desmoronándose tras ser abiertamente contradicho por otros testimonios civiles incorporados al expediente. Ante el complejo escenario judicial, la madre de la adolescente, Melisa, decidió modificar su estrategia legal en nuestra comunidad y contrató el patrocinio del reconocido abogado penalista Carlos Nayi.

Un misterioso mensaje de texto y el foco de los rastrillajes en Ampliación Ferreyra

El caso dio un vuelco alarmante durante las últimas horas del viernes 29 de mayo, cuando la progenitora de Agostina recibió un misterioso mensaje de texto en su teléfono celular. El escrito, enviado desde un origen que ya se encuentra bajo análisis de las brigadas tecnológicas de la Policía, contenía una frase categórica: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”. Lejos de traer alivio, el entorno judicial evalúa el mensaje con extrema cautela, aunque sostienen de manera técnica la hipótesis de que la menor permanece dentro del territorio de Córdoba y con signos vitales.

A partir de esta serie de indicios logísticos, la Justicia ordenó intensificar los operativos de localización desde las primeras horas de este sábado 30 de mayo de 2026. Los contingentes de seguridad, compuestos por personal de infantería, canes y drones de rescate, desplegaron un cerco de búsqueda cuyo eje principal se localiza en el barrio Ampliación Ferreyra, en la zona sudeste de la capital de nuestra provincia. Los investigadores ejecutan rastrillajes manzana por manzana y nuevos allanamientos en puntos específicos con la urgencia de dar con el paradero de la adolescente.

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