Desde la oposición cuestionaron la falta de licitación pública, la ausencia de intervención del Concejo Deliberante y advirtieron sobre posibles favorecimientos políticos en la concesión de espacios estratégicos del Balneario Municipal de Almafuerte.
Rechazo a concesiones otorgadas sin control legislativo
El bloque Hacemos Unidos por Almafuerte expresó su rechazo a la ratificación de contratos de explotación comercial del Balneario Municipal que fueron otorgados previamente por decreto del Departamento Ejecutivo, sin licitación pública ni intervención previa del Concejo Deliberante.
Según señalaron desde la bancada opositora, las concesiones —aprobadas hasta el año 2030— ya se encontraban en ejecución al momento de ingresar el expediente al ámbito legislativo, lo que, a su entender, vulnera los principios de transparencia, igualdad de oportunidades y control institucional establecidos por la normativa municipal.
Cuestionamientos al mecanismo utilizado
Desde el bloque recordaron que la ordenanza vigente establece como regla general la licitación pública para la concesión de bienes y espacios municipales. Sin embargo, en este caso se recurrió a contrataciones directas mediante decreto, omitiendo el procedimiento que permite una competencia abierta y equitativa.
Esta modalidad, remarcaron, impidió la participación de comerciantes y gastronómicos de Almafuerte, quienes no tuvieron acceso a una instancia pública para presentar propuestas, quedando excluidos de la posibilidad de explotar un espacio estratégico desde el punto de vista turístico y económico.
Favorecimientos políticos y cuestionamientos éticos
Uno de los puntos señalados por la oposición es que la persona beneficiaria de la concesión no pertenece a la ciudad de Almafuerte, lo que profundizó las críticas por la falta de oportunidades para actores económicos locales.
Además, desde el bloque advirtieron sobre cuestionamientos éticos vinculados a la cercanía política y personal entre quienes integran el Ejecutivo municipal y el concesionario. En ese sentido, se mencionó que el beneficiario, Diego Blengino —ex intendente de Los Cóndores— comparte la misma línea política que Rubén Dagum, una situación que, según manifestaron, genera sospechas de posibles favoritismos o “amiguismo”, debilitando las garantías de control imparcial por parte del Estado municipal.
Una concesión que compromete a futuras gestiones
Otro de los aspectos remarcados es la extensión del contrato hasta el año 2030, un plazo que excede el actual mandato de gobierno y compromete un recurso estratégico de la ciudad sin un debate previo ni el debido proceso legislativo.
Desde Hacemos Unidos por Almafuerte consideraron que este tipo de decisiones condicionan a futuras gestiones municipales y afectan de manera directa a toda la comunidad.
“Defender lo público es defender a todos los almafuertenses”
La concejal Ana Gabriela Sánchez, integrante del bloque opositor, sostuvo que el proyecto de ratificación no protege la hacienda pública, vulnera la igualdad de oportunidades y formaliza decisiones adoptadas sin control institucional.
Finalmente, desde el bloque reafirmaron su postura de continuar trabajando para que las decisiones sobre los bienes municipales se tomen de cara a la comunidad, con reglas claras, procesos transparentes y respetando la normativa vigente, en defensa de los intereses de todos los vecinos de Almafuerte.



