El deporte adaptado de nuestra región vuelve a tocar el cielo con las manos y a escribir una página dorada en la historia grande del atletismo internacional. La comunidad de Río Tercero y de toda nuestra zona celebró con profunda emoción la gloriosa actuación de Meli Barberón en suelo europeo. La destacada atleta, integrante de la Escuela Municipal de Deporte Adaptado (EMDA), no solo conquistó lo más alto del podio en exigentes competencias, sino que pulverizó marcas históricas, dejando una huella imborrable que llena de orgullo y admiración a toda nuestra provincia.
Dos medallas de oro y una marca histórica para el atletismo mundial
El desempeño de la deportista en Bulgaria fue sencillamente descollante y superó todas las expectativas técnicas. Barberón se consagró campeona ecuménica al adjudicarse la medalla de oro en la dura prueba de los 1500 metros marcha. Como si el título fuera poco, su ritmo y andar perfecto le permitieron establecer un nuevo récord mundial en la disciplina, un logro de magnitudes extraordinarias para el deporte adaptado de nuestro país.
Lejos de conformarse con semejante gesta, la atleta agigantó su leyenda en el mismo certamen internacional al colgarse una segunda presea dorada. En esta oportunidad, Barberón demostró su enorme versatilidad y velocidad al quedarse con el primer puesto en la competencia de los 800 metros, ratificando un nivel deportivo de élite que la posiciona en la vanguardia del atletismo global y que repercute con fuerza en las instituciones deportivas de nuestra comunidad.



Reconocimiento oficial de las autoridades y el emotivo recibimiento familiar
Tras su exitoso regreso a la Argentina, la campeona mundial fue recibida en el Palacio Municipal para ser felicitada y distinguida formalmente por su histórico desempeño en el exterior. Del emotivo encuentro participaron de forma activa el intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer, y la directora de Deportes, Adriana Rincón, quienes le transmitieron el agradecimiento de la ciudadanía por representar a la localidad con tanta pasión y compromiso.
El homenaje también estuvo cargado de agradecimientos hacia los pilares invisibles de este proceso de alta competencia. Las autoridades acompañaron especialmente a la entrenadora de la atleta, Blanca Castillo, y a su madre, Alicia Barberón, quienes resultan piezas fundamentales en un camino diario forjado a base de intensos entrenamientos, sacrificios y una dedicación familiar ejemplar. Con este doble oro, el deporte regional vuelve a demostrar que no conoce de límites territoriales ni físicos, inspirando a cientos de jóvenes de nuestra zona que se forman día a día en los playones y centros deportivos locales.



