El Ministro de Vinculación destacó que la provincia mantiene el equilibrio fiscal pese a la fuerte caída en la recaudación nacional y el recorte de transferencias. Mientras la coparticipación cayó un 6,4% en el primer trimestre, Siciliano subrayó que en Córdoba el superávit es «social», garantizando obras y programas como el Paicor y el Boleto Educativo en el interior.
Un modelo de gestión frente a la crisis de recaudación nacional
En un contexto económico complejo, marcado por una caída de la recaudación nacional que ya acumula ocho meses de pérdida real frente a la inflación, el Ministro de Vinculación del Gobierno de Córdoba, Miguel Siciliano, puso en valor la salud financiera de la provincia. El funcionario remarcó que Córdoba se posiciona como una excepción en el mapa nacional, logrando sostener el superávit fiscal sin desatender las necesidades de la población.
Los datos oficiales respaldan la preocupación del sector público: las transferencias automáticas desde la Casa Rosada hacia las provincias (coparticipación y fondos compensatorios) sufrieron una caída real del 6,4% en el primer trimestre de este año. «Mientras muchas provincias viven en déficit, o mientras algunos dirigentes en Buenos Aires solo aplauden todo y acá critican lo que aplauden allá, Córdoba demuestra que se puede hacer distinto», sentenció el ministro, marcando una clara diferencia con la gestión central.

El «Superávit Social» como motor en el interior del interior
Para Siciliano, el ordenamiento de las cuentas públicas no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para sostener la inversión en nuestra región y en todo el territorio provincial. El ministro destacó que el equilibrio fiscal en Córdoba convive con la ejecución de obras y la continuidad de programas emblemáticos como el Paicor, el Boleto Educativo Gratuito y los planes de empleo PPP y +26.
«Tener superávit no es ajustar a la gente. Es administrar bien. Es ser responsables», subrayó el funcionario. En ese sentido, hizo especial énfasis en la expansión educativa en el interior profundo, mencionando que ya son 15 las universidades prontas a inaugurarse en distintos puntos de la provincia, una política que busca igualar oportunidades para los jóvenes de localidades como las de nuestro departamento Tercero Arriba.
Ordenar para crecer: el camino de la planificación cordobesa
Frente a la tensión que enfrentan la mayoría de los gobernadores para sostener salarios y servicios básicos, la postura del gabinete de Martín Llaryora es clara: la prioridad es el «superávit social». Siciliano explicó que la gestión no se trata de elegir entre números o personas, sino de cuidar ambos aspectos para garantizar una provincia que acompañe, incluya y planifique.
Desde Tiempo Regional, observamos cómo este posicionamiento busca blindar a Córdoba de los vaivenes de la política nacional. «Ordenar para crecer, crecer para incluir», concluyó el ministro, ratificando un rumbo que busca proteger el motor productivo y social de nuestra querida Córdoba frente a un escenario nacional de recursos escasos y alta incertidumbre económica.

