La joven embalseña contó cómo vivió su paso por Miss Mundo Córdoba, detalló el nacimiento de su proyecto “Reflejo” y adelantó que su próximo objetivo es postularse a Miss Universo.

Un año que marcó un antes y un después

Milagros Quiroga, conocida por todos simplemente como “Mili”, reconoció que este 2025 marcó un quiebre en su vida. Su participación en Miss Mundo Córdoba, certamen que define a la belleza como una herramienta de impacto social, le abrió nuevas puertas y consolidó su vocación dentro del mundo de la moda.

“Creo que este año me marcó como un antes y un después en mi vida. No me lo voy a olvidar más”, expresó sobre la experiencia que comenzó casi de manera inesperada.

Cómo llegó la oportunidad de ser candidata

La embalseña contó que todo inició cuando el director del certamen, Pablo Sandoval, la contactó por Instagram para invitarla a postularse. Recibió un formulario para completar y, sin demasiadas expectativas, decidió participar. Semanas después fue convocada a una entrevista virtual y finalmente llegó el mail que confirmó su selección.

“Cuando me avisaron no sabía cómo reaccionar. Encima decía que no podía contarlo hasta cierta fecha. Solo mis papás lo supieron desde el primer minuto”, recordó entre risas.

Un concurso con “belleza y propósito”

Miss Mundo Córdoba requiere que cada participante presente un proyecto social que dé sentido a su candidatura. En el caso de Mili, nació Proyecto Reflejo, una iniciativa destinada a adolescentes y jóvenes que enfrentan dificultades con su autoestima y amor propio.

“De chica me comparaba muchísimo y no quería que otros pasaran por lo mismo. Quise crear un espacio en el que los jóvenes puedan mirarse al espejo y reconocer su valor”, explicó.

La propuesta tuvo una recepción inesperada: más jóvenes comenzaron a interesarse y surgieron colaboraciones con una psicóloga, una nutricionista y el acompañamiento desde la formación de modelaje de Sofía Rodríguez.

Una problemática atravesada por la presión estética

Para Quiroga, el contexto social actual acelera la comparación constante y superficial, en especial entre adolescentes. “Estamos muy pendientes de las redes, del TikTok, de lo estético. Se pierde la esencia”, señaló.

No obstante, valoró que Miss Mundo integre esta mirada:
“La corona hace a la reina, pero la personalidad y el propósito son igual de importantes.”

El apoyo de la familia, clave en todo el camino

La joven destacó el rol fundamental de sus padres, quienes la acompañaron a cada viaje, evaluación y ensayo:
“Sin mis papás no sé si hubiera llegado hasta acá. Ellos estuvieron siempre, con calor, frío, lo que fuera. Mi parte fue ir y hacer, pero el valor es de ellos.”

Lo que viene: Miss Universo y nuevas metas

Lejos de cerrar una etapa, Mili afirmó que esto recién empieza:
“Mi idea es participar en Miss Universo, que tiene selección en diciembre. Además sigo con clases de modelaje y creando contenido en redes, trabajando con comercios y emprendimientos de Embalse.”

También abrió la puerta a acompañar a otras jóvenes que quieran animarse:
“Si alguien quiere iniciarse y tiene dudas, puede escribirme. No tengo problema en ayudar.”

Un mensaje para los jóvenes

Para quienes sueñan con emprender un camino similar, Milagros dejó una reflexión clara:

“Si quieren hacer algo, háganlo. Creen, prueben, anímense. Siempre va a haber gente que opine, pero si es lo que les gusta, vale la pena.”

Su historia demuestra que un contacto casual en redes puede transformarse en una plataforma para algo mucho más profundo: hacer del crecimiento personal una causa colectiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *