Tras una investigación de dos meses coordinada por el Ministerio Público Fiscal, se realizaron dos allanamientos en barrio Alto Alberdi. El investigado, un hombre de 67 años, fue detenido y se le secuestraron dosis de drogas, dinero en efectivo y psicofármacos.

Un búnker desarticulado tras dos meses de tareas de inteligencia

La lucha contra la comercialización de sustancias prohibidas a escala barrial en nuestra provincia sumó un nuevo e indignante capítulo que encendió las alarmas de las autoridades judiciales. En el marco de una rigurosa investigación criminal que se extendió por aproximadamente dos meses, efectivos de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) ejecutaron dos allanamientos simultáneos en la ciudad de Córdoba, logrando desbaratar un activo punto de venta de estupefacientes y detener al principal sospechoso de la actividad ilícita.

Los procedimientos, dirigidos de manera estricta por la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Segundo Turno de la capital, se concentraron en dos viviendas ubicadas sobre la calle La Rioja sin número, en el tradicional barrio Alto Alberdi. Las tareas de inteligencia y el seguimiento encubierto practicado por los brigadistas permitieron comprobar los movimientos de venta al menudeo que afectaban la seguridad de ese cuadrante urbano, una problemática que es seguida muy de cerca por las familias de nuestra región cuando viajan a la capital provincial.

Droga, psicofármacos y el agravante del entorno educativo

Durante la sorpresiva irrupción táctica de los grupos operativos de la FPA, los investigadores procedieron al registro minucioso de cada una de las habitaciones de los inmuebles bajo la mirada de testigos civiles. El operativo arrojó resultados positivos de manera perentoria, logrando el secuestro neto de varias dosis de cocaína de alta pureza listas para su distribución, una gran cantidad de pastillas de psicofármacos utilizadas presuntamente para el estiramiento de la sustancia, la suma de $111.600 en billetes de curso legal y diversos elementos tecnológicos de vital interés para el avance de la causa en nuestra comunidad.

Sin embargo, el dato más alarmante y que generó un profundo repudio entre los investigadores radica en la ubicación estratégica del «quiosco» de drogas. El imputado, un hombre de 67 años de edad, utilizaba de manera sistemática el domicilio para la comercialización de los estupefacientes a escasos metros de un jardín de infantes de la zona, valiéndose de la vulnerabilidad del sector y del constante movimiento de padres y niños para camuflar las maniobras de narcomenudeo en nuestra zona.

Traslado penal por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes

El desmantelamiento de este búnker barrial representa un alivio para la comunidad educativa afectada, considerando que la venta de sustancias en cercanías de establecimientos escolares agrava de forma severa el impacto social del delito complejo en los barrios de nuestra provincia.

Finalmente, por disposición expresa de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico interviniente, el aprehendido de 67 años fue trasladado bajo custodia a la sede judicial correspondiente de nuestra región capitalina, donde quedó formalmente imputado y alojado por supuesta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.° 23.737. Desde Tiempo Regional, reafirmamos el compromiso periodístico de visibilizar de forma rigurosa estos operativos, destacando la necesidad de aplicar el máximo rigor de la ley cuando el comercio de drogas vulnera de forma directa los entornos donde se educan las infancias de nuestra comunidad.

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