El legislador Juan Pablo Peirone impulsó una iniciativa para auditar el funcionamiento técnico de las líneas de emergencia 911 y 101. La presentación hace foco en la postergación tecnológica de las comisarías del interior y busca precisar qué nivel de equipamiento poseen las fuerzas para atender llamadas críticas.
Cuestionan el rezago tecnológico en las dependencias del interior
Cuando un vecino se comunica al 911 o al 101 espera una asistencia inmediata, donde cada segundo cuenta para la prevención o neutralización de un delito. En ese marco, el legislador provincial Juan Pablo Peirone presentó formalmente un pedido de informes ante la Unicameral con el objetivo de conocer en detalle el estado del sistema de comunicaciones de la Policía de la Provincia de Córdoba, poniendo la lupa sobre la realidad de los departamentos del interior.
Según fundamentó el parlamentario, las comisarías regionales vienen quedando relegadas desde hace años, sufriendo carencias no solo en materia de infraestructura edilicia, sino también en el acceso a tecnologías indispensables para prestar un servicio de seguridad moderno y eficiente a la comunidad.
Los puntos clave del pedido de datos oficiales a la Provincia
A través del proyecto ingresado en la Legislatura, Peirone solicitó que el Gobierno provincial precise la antigüedad de los conmutadores y centrales telefónicas en uso, el tipo de tecnología utilizada, las empresas prestadoras del servicio y las estadísticas respecto a cuántas llamadas se pierden o no pueden ser atendidas.
Asimismo, la iniciativa indaga sobre la existencia de un plan integral de modernización para todas las dependencias policiales. «La seguridad también depende de la tecnología. No alcanza con exigirle más a nuestros policías si el Estado no les brinda herramientas modernas y eficientes», concluyó el legislador sobre la importancia de contar con un sistema de comunicaciones ágil.






