El legislador Juan Pablo Peirone presentó un proyecto en la Legislatura de Córdoba para instar al Gobierno a intervenir sobre esta vía estratégica. Denuncian que, tras 20 años de promesas, aún existen tramos de ripio entre Yucat y Villa Ascasubi, además del avanzado deterioro en los sectores pavimentados.
Una deuda histórica de más de dos décadas
La conectividad vial en nuestra región vuelve a estar en el centro del debate político. El legislador Juan Pablo Peirone presentó recientemente un proyecto en la Legislatura de Córdoba con el objetivo de presionar al Gobierno Provincial para que ejecute obras de infraestructura urgentes en la Ruta Provincial N° 2. El reclamo se centra en el corredor que une Río Tercero con Villa María, pasando por Pampayasta Sud, una vía vital para el desarrollo productivo del departamento Tercero Arriba.
Según expresó el legislador, no se trata solo de un problema de mantenimiento preventivo o bacheo, sino de una obra que lleva más de 20 años de postergaciones. Resulta difícil de explicar que, en pleno 2026, una ruta estratégica todavía cuente con tramos de tierra, afectando la seguridad y los costos logísticos de quienes transitan por nuestra zona a diario.


Tramos de ripio y asfalto en estado crítico
El punto más crítico señalado en el proyecto es el sector comprendido entre el ingreso a la Estancia Jesuítica de Yucat y el empalme con Villa Ascasubi, que actualmente continúa siendo de ripio. Esta situación representa un obstáculo constante para el transporte de carga, ambulancias, docentes y productores que utilizan este camino para conectar dos de las ciudades más importantes del interior provincial.
A la falta de pavimentación en sectores clave, se suma el deterioro evidente de las zonas que sí cuentan con asfalto. Peirone denunció la presencia de deformaciones y pozos profundos que aumentan el riesgo vial de manera permanente. “La infraestructura vial no puede convertirse en prioridad recién después de una tragedia”, sentenció el legislador, haciendo hincapié en que el interior productivo necesita rutas seguras y terminadas.
Un reclamo que impacta en la economía regional
El pedido de intervención busca que la Provincia incluya estas obras en su agenda de prioridades presupuestarias. Para los vecinos de nuestra comunidad, la finalización de la Ruta 2 no es solo una cuestión de comodidad, sino una necesidad básica para la integración regional.
Desde Tiempo Regional, continuaremos monitoreando el avance de este proyecto en la Unicameral, entendiendo que las rutas seguras son el motor indispensable para que nuestra zona siga creciendo. La deuda histórica con la Ruta 2 espera, finalmente, una respuesta definitiva por parte de las autoridades provinciales.



