El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que el próximo movimiento de su política exterior podría centrarse en Cuba, en el marco de una estrategia internacional que ya incluyó el reciente conflicto con Irán.

En una entrevista concedida al medio Politico, el mandatario sostuvo que la situación que atraviesa la isla caribeña está directamente vinculada a la presión económica ejercida por Washington y aseguró que un eventual cambio político en La Habana sería “la guinda del pastel” de su estrategia exterior.

Trump vincula la crisis cubana con la presión económica de Washington

Durante la entrevista, Trump explicó que su administración cortó los principales flujos económicos que sostenían al gobierno cubano, especialmente el suministro de petróleo proveniente de Venezuela.

“Cortamos todo el petróleo, todo el dinero, todo lo que venía de Venezuela, que era la única fuente”, afirmó el mandatario, al referirse a las medidas implementadas por su gobierno.

Según el presidente estadounidense, la reducción de ese apoyo externo dejó al gobierno de La Habana en una situación crítica, profundizando la escasez de combustible, alimentos y otros recursos básicos que afectan a la población.

Venezuela como ejemplo del cambio político en la región

Trump también utilizó el caso venezolano como referencia para explicar su visión sobre el futuro de Cuba. Tras la detención del ex presidente Nicolás Maduro a comienzos de 2026, el mandatario norteamericano aseguró que la relación actual con Caracas es positiva.

En ese sentido, destacó el vínculo con la dirigente chavista Delcy Rodríguez, a quien calificó como una interlocutora con la que mantiene una relación “excelente”.

El presidente sostuvo que el país sudamericano se encuentra “funcionando de manera fantástica” tras el cambio político y sugirió que un proceso similar podría producirse en la isla caribeña.

Contactos entre Washington y La Habana

En medio de este escenario, Trump confirmó que existen contactos entre Estados Unidos y el gobierno cubano, aunque no brindó detalles sobre el alcance de esas conversaciones.

“Necesitan ayuda. Estamos hablando con Cuba”, señaló el mandatario, al referirse a las gestiones diplomáticas que se estarían desarrollando en paralelo con la presión económica ejercida por Washington.

Las declaraciones del presidente estadounidense se producen en un contexto de creciente tensión geopolítica, en el que la situación interna de Cuba y los cambios políticos en Venezuela se han convertido en piezas clave dentro de la estrategia internacional de Estados Unidos en el continente americano.

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