Un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) reveló el fuerte impacto del ajuste fiscal en la Secretaría de Educación. Las quitas afectan desde el Plan Nacional de Alfabetización hasta la infraestructura escolar y el fondo de compensación salarial docente. El sector universitario también sufre una quita masiva en la asistencia financiera vía Tesoro.
Los rubros más golpeados: infraestructura y alfabetización
El sistema educativo de nuestro país, y por ende el de nuestra región, se enfrenta a un nuevo escenario financiero tras el recorte de $78.711 millones dispuesto por la administración de Javier Milei. Según el último informe de la ASAP, la Secretaría de Educación sufrió una baja neta del 1,2% en su presupuesto vigente, pero el desglose por programas operativos muestra quitas que, en algunos casos, superan el 40% de los fondos asignados originalmente.
El rubro con la quita nominal más elevada es el Plan Nacional de Alfabetización, que perdió $35.288 millones. Sin embargo, en términos porcentuales, la situación más crítica se observa en Infraestructura y Equipamiento, donde se aplicó un recorte de $21.687 millones, lo que representa una drástica reducción del 46,6%. Este ajuste impacta directamente en las obras edilicias y la adquisición de herramientas tecnológicas necesarias para las escuelas de nuestra zona.
Impacto en los salarios docentes y la calidad educativa
La medida también alcanza a los ingresos de los trabajadores de la educación. El Fondo de Compensación Salarial Docente sufrió una baja de $8.930 millones, lo que significa una quita del 33,8%. Este fondo es vital para aquellas jurisdicciones que requieren asistencia nacional para alcanzar el piso salarial garantizado, lo que genera incertidumbre en el marco de las negociaciones paritarias actuales.
Otros programas que sufrieron mermas considerables son los de Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas (-$6.650 millones), Información y Evaluación de la Calidad Educativa (-$735 millones) e Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica (-$483 millones). Incluso la formación docente y las becas estudiantiles registraron ajustes, aunque en el caso de las becas el recorte fue marginal.
El ajuste en el sector universitario y entes descentralizados
La educación superior no quedó fuera del esquema de equilibrio fiscal. Uno de los puntos más preocupantes del informe de ASAP es la quita masiva de $48.000 millones en la partida de Asistencia Financiera a Empresas Públicas y Otros Entes dependientes de la Secretaría de Educación. Esta reducción del 47,9% afecta el financiamiento indirecto que sustenta el funcionamiento de diversos organismos del sector.
Asimismo, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) sufrió un recorte de $32 millones, afectando las tareas de evaluación y acreditación de carreras. Desde Tiempo Regional, continuaremos analizando cómo estas medidas de orden nacional repercuten en la realidad de las instituciones de nuestra comunidad, en un contexto donde la educación pública se mantiene en el centro del debate social.



