Tras la fuerte repercusión que generó la información sobre una presunta causa tramitada en el Fuero Anticorrupción, el intendente de Almafuerte acudió a sus redes sociales para negar las acusaciones. Lejos de exhibir pruebas concretas ante los vecinos, el mandatario prefirió autoproclamarse un ejemplo de transparencia y apuntar sus cañones contra la prensa.

El origen de las sospechas y el enojo del mandatario

El pasado 20 de julio, el tablero político local y provincial sufrió una fuerte sacudida cuando la cuenta informativa «Almafuerte al Momento» dio a conocer la presunta existencia de una denuncia penal contra el intendente Rubén Dagum. Según los datos aportados y replicados con los debidos recaudos periodísticos por Tiempo Regional, la causa original se habría radicado en la Fiscalía de Distrito 1, Turno 6 de Córdoba, para luego recaer en el Fuero Anticorrupción, apuntando directamente a sus decisiones como presidente del Foro de Intendentes Radicales.

Visiblemente ofuscado por la trascendencia de la noticia, Dagum decidió romper el silencio a través de un video difundido en sus redes sociales. Allí, calificó el hecho como «muy grave» y aseguró de forma tajante que la información es «completamente falsa». Aunque afirmó tener en su poder la documentación que avala su inocencia, optó por no mostrarla públicamente, centrando su discurso en atacar al mensajero.

La bandera de la honestidad y la amenaza judicial como respuesta

En lugar de brindar explicaciones detalladas para llevar tranquilidad a la comunidad, el mandatario instruyó a sus abogados para accionar legalmente contra el medio que originó la noticia y contra su director. En un claro intento por silenciar los cuestionamientos, Dagum justificó su embestida judicial argumentando que «nadie puede construir desde una noticia falsa el daño hacia una persona».

Durante su descargo, el jefe municipal hizo un esfuerzo por blindar su imagen pública escudándose en sus casi siete años al frente del Ejecutivo y en su liderazgo en el ente que agrupa a más de 130 alcaldes. «Siempre me he manejado con la misma forma, con transparencia, honestidad y responsabilidad», sentenció el autodenominado intendente «honesto». Sin embargo, su rápida reacción de amenazar con juicios a la prensa parece contradecir esa misma vocación de diálogo y claridad democrática que dice pregonar.

Apoyos políticos y un mensaje a los que «piensan diferente»

Para cerrar su alocución, Dagum agradeció a quienes le brindaron su apoyo frente a este escenario de crisis mediática, haciendo especial hincapié en el respaldo de sectores que no pertenecen a su espacio político. Según sus palabras, este acompañamiento demuestra que «la mentira y la difamación no es una herramienta para construir una sociedad justa».

Mientras el intendente confía en que «la Justicia va a aclarar todo», la polémica sigue instalada en las calles de Almafuerte. Por ahora, lo único certero es que, ante la primera incomodidad pública seria, el Ejecutivo local eligió el camino de la confrontación directa con quienes ejercen la tarea de informar.

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