Entre los ejemplares reinsertados en su hábitat natural en zona rural de Taninga se encuentran un oso melero, gatos monteses, águilas moras y aves paseriformes. El operativo demandó un exhaustivo trabajo sanitario en la reserva Tatú Carreta.

Un masivo regreso a la naturaleza en la zona rural de Taninga

En el marco de las políticas permanentes de conservación y protección de la fauna autóctona, la Policía Ambiental de la Provincia de Córdoba concretó una masiva suelta de animales en la zona rural de Taninga, en el departamento Pocho. En total, 53 ejemplares de diversas especies regresaron a su hábitat natural tras superar con éxito las instancias sanitarias y de rehabilitación correspondientes.

Los animales reinsertados provienen de procedimientos de fiscalización contra la tenencia e ilícitos de fauna, rescates ante situaciones de riesgo y entregas voluntarias. La nómina de ejemplares liberados incluyó un oso melero, dos águilas moras, cinco gatos monteses, un zorro gris y 44 aves paseriformes (entre ellas cardenales copete rojo, jilgueros, pepiteros de collar, reinamoras y reyes del bosque). «Siempre nos alegra llegar a la instancia final de poder devolverlos a su hogar. Entendemos que la fauna silvestre nunca debió salir de su medio natural», remarcó el secretario de la Policía Ambiental, Adrián Rinaudo.

El trabajo de rehabilitación y las historias detrás de cada rescate

Antes de su reinserción en un entorno con recursos naturales adecuados para su supervivencia, los animales debieron cumplir una rigurosa cuarentena médica y entrenamiento físico en centros de rescate habilitados, principalmente en la Reserva Tatú Carreta. Desde la repartición señalaron que cada individuo cuenta con un proceso particular: el oso melero, por caso, fue rescatado con heridas y bajo peso en un árbol de Villa Ciudad de América tras ser atacado por perros; las águilas moras fueron asistidas en Cura Brochero y Los Cocos; mientras que los cinco gatos monteses arribaron siendo crías desde Unquillo y requirieron un estricto protocolo «anti-impronta» para aprender a cazar sin familiarizarse con el ser humano.

Asimismo, según análisis estadísticos del organismo provincial, el 80% de los secuestros en operativos de control corresponden a pequeñas aves cantoras, siendo la reinamora, el pepitero de collar y el jilguero las especies más afectadas por la tenencia ilegal. «Detrás de estas acciones hay un enorme trabajo del Gobierno de la Provincia conjuntamente con el sector privado que lleva a cabo las tareas de rehabilitación», concluyó la subsecretaria de la dependencia, María Belén Blanda.

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