El concejal Saturnino Clemente cuestionó en duros términos el accionar del Ejecutivo local y la aprobación de un nuevo crédito por parte del bloque oficialista. Desde la oposición advierten que los recursos de coparticipación se destinan a sueldos y espacios políticos, comprometiendo las finanzas de la ciudad para las próximas gestiones.
Críticas a la administración y el destino de los recursos de coparticipación
El escenario político y económico de nuestra ciudad suma un nuevo capítulo de máxima tensión tras las recientes decisiones financieras impulsadas por el Ejecutivo local. A través de un contundente descargo público, el concejal Saturnino Clemente, representante del bloque Hacemos Unidos por Almafuerte, apuntó directamente contra la gestión del intendente Rubén Dagum por la toma de nuevas obligaciones crediticias que, según su perspectiva, comprometen severamente el futuro de la comunidad.
El edil opositor calificó la situación como «inadmisible», argumentando que las arcas de la ciudad están sufriendo un drenaje de recursos hacia espacios que no reditúan en obras para los vecinos. «Cómo no va a tener que endeudarse el Ejecutivo si la coparticipación, que es de obras, solo se destina a un ente político o a sueldos», manifestó Clemente. En la misma línea, la denuncia de su espacio político subraya que la cifra del nuevo endeudamiento que recae sobre todo Almafuerte asciende a 70 millones de pesos, un monto que, casualmente, aseguran que es equivalente a los fondos derivados de manera constante al Ente de Municipios y Comunas de Córdoba, un organismo directamente vinculado a la estructura de la Unión Cívica Radical (UCR).



El aval legislativo y la herencia financiera para el próximo intendente
El avance de este nuevo paquete de endeudamiento no habría sido posible sin el acompañamiento legislativo en el recinto. Desde Hacemos Unidos por Almafuerte señalaron de manera directa a los cuatro concejales del radicalismo —Laura Irusta, Noelia Toscano, Mariana Sánchez y Daniel Romero— como los responsables de «volver a permitir otra deuda» en detrimento de las cuentas públicas locales. Según la oposición, además de los aportes realizados al foro de intendentes radicales, la aprobación de este nuevo crédito millonario expone una grave falta de prioridades en el manejo de los ingresos de nuestra región.
La principal preocupación que se plantea de cara al futuro radica en la pesada herencia económica que estos movimientos dejarán para las próximas administraciones. Los informes y proyecciones difundidos por el concejal Clemente advierten que al próximo intendente le dejarán una ciudad profundamente endeudada, con vencimientos acumulados que superan los 280 millones de pesos proyectados para el año 2030. Frente a este panorama, el referente opositor concluyó con una reflexión tajante sobre la gestión actual: «Si la plata se administrase bien, alcanzaría sin necesidad de créditos millonarios».



