En una resolución sin precedentes, el Jurado de Enjuiciamiento de Córdoba decidió remover de sus cargos a Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Se los halló culpables de mal desempeño y negligencia en la investigación del femicidio de Nora Dalmasso, ocurrido en 2006. La medida responde al reclamo social de justicia tras dos décadas de impunidad en uno de los crímenes más conmocionantes de la provincia.
Un fallo contundente contra la negligencia judicial
Este miércoles 6 de mayo de 2026 marcará un antes y un después en la historia del Poder Judicial de Córdoba. El Jurado de Enjuiciamiento (Jury) resolvió por unanimidad la destitución de los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. Los tres funcionarios fueron encontrados responsables de mal desempeño y graves omisiones en la instrucción de la causa por la violación y el homicidio de Nora Raquel Dalmasso, cometido en noviembre de 2006 en la ciudad de Río Cuarto.
La decisión del tribunal se alineó estrictamente con la acusación presentada por la Fiscal General Adjunta, Bettina Croppi, quien durante el proceso acreditó las irregularidades cometidas a lo largo de los casi 20 años que lleva el caso sin resolución. El fallo pone fin a las carreras judiciales de los tres fiscales que tuvieron en sus manos la responsabilidad de esclarecer el crimen y no lograron aportar pruebas sólidas para condenar a los responsables.
La conformación del Jury y el proceso de remoción
El tribunal que dictó la sentencia estuvo presidido por la legisladora Julieta Rinaldi. El jurado contó además con la representación política de los legisladores Facundo Torres, Miguel Nicolás y Walter Gispert, junto a la participación técnica de la vocal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba (TSJ), Aída Tarditti.
Durante las audiencias, se analizó el derrotero de una investigación que estuvo plagada de hipótesis fallidas, contaminación de la escena del crimen y una evidente falta de pericia técnica que derivó en la absolución de todos los imputados que tuvo la causa, incluido el viudo Marcelo Macarrón. Para los integrantes del Jury, la conducta de los fiscales configuró una negligencia que privó a la familia y a la sociedad cordobesa del derecho a la verdad.
El impacto de la medida en la sociedad cordobesa
La destitución de Di Santo, Miralles y Pizarro es recibida en nuestra región y en toda la provincia como una señal de renovación institucional. Tras años de críticas hacia el funcionamiento de la justicia en casos de gran impacto público, este fallo busca establecer un precedente sobre la responsabilidad que conlleva el ejercicio de la función pública en el Ministerio Público Fiscal.
Desde Tiempo Regional, continuaremos siguiendo las repercusiones de esta histórica medida que busca sanar, al menos administrativamente, una de las deudas más grandes que la justicia penal de Córdoba mantiene con la ciudadanía desde hace dos décadas.



