El gremio encabezó una movilización pacífica en el sector del Vertedero tras la desvinculación de contratados y el pase a disponibilidad del personal de planta permanente. Por primera vez en la historia, el emblemático complejo estatal se queda sin trabajadores en funciones.
Histórico conflicto laboral y movilización en el Vertedero de Embalse
El Valle de Calamuchita se transformó este sábado en el epicentro de un profundo reclamo gremial y social debido a la drástica reconfiguración operativa que sufre la Unidad Turística de Embalse. Bajo la consigna “No al vaciamiento de la unidad turística, exigimos la reapertura”, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) encabezó una concentración y movilización en el sector del Vertedero, un punto emblemático de la localidad turística lindera a nuestra zona, para visibilizar el fuerte impacto de los despidos masivos dispuestos por el Gobierno nacional conducido por Javier Milei.
La jornada de protesta se desarrolló durante la mañana y el mediodía de este sábado, extendiéndose con un corte parcial de media calzada sobre la traza de la Ruta Provincial 5. Si bien la manifestación se desplegó de manera totalmente pacífica, los referentes gremiales admitieron que se aguardaba un mayor nivel de acompañamiento comunitario dada la extrema gravedad de la situación, la cual compromete de forma directa el sustento económico de decenas de familias de nuestra región.

El impacto del achique estatal: despidos de contratados y planta en disponibilidad
La política de reducción del gasto público y desmantelamiento del esquema de turismo social generó un impacto inmediato en el complejo estatal. La medida oficial afectó de forma directa a 14 trabajadores contratados, cuyos vínculos laborales cesaron de manera automática, y determinó el pase a disponibilidad de otros 30 empleados que integran la planta permanente del predio. “Es cuestión de tiempo, en meses van a ser desvinculados”, advirtió de manera cruda David Salto, secretario general de ATE Río Tercero y zona, al analizar las planillas del personal de planta en nuestra provincia.
Sumando los registros de la Unidad Turística de Chapadmalal en la provincia de Buenos Aires, las desvinculaciones decretadas en el marco del plan de transformación del Estado alcanzan a un total de 101 agentes públicos. La situación reviste un carácter inédito e histórico: por primera vez desde su fundación, el gigante complejo cordobés —que alberga siete hoteles, 51 bungalós, un centro médico, un polideportivo y más de 300 hectáreas de parque recostadas sobre las costas del lago— se ha quedado completamente sin personal en funciones, sumado al drama adicional de que varias familias que residen en viviendas internas del predio afrontan inminentes órdenes de desalojo en nuestra comunidad.

Transferencia a la AABE y la estrategia jurídica para frenar la privatización
En términos patrimoniales, las más de 300 hectáreas que componen la Unidad Turística fueron transferidas formalmente a la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Las directivas de la administración central apuntan de manera transparente a poner a la venta o ceder en carácter de concesión los siete complejos hoteleros y las estructuras complementarias a inversores del sector privado, cancelando de forma definitiva las prestaciones del turismo social en nuestra provincia.
Ante este escenario, la conducción de ATE delineó de forma directa una estrategia de resistencia articulada en tres frentes institucionales:
- Frente Jurídico: Se interpondrán recursos basados en que, en el año 2013, los hoteles de Embalse y Chapadmalal fueron declarados Monumento Histórico Nacional, lo que impide legalmente su venta, remate o la modificación de su arquitectura original.
- Frente Político-Partidario: Se iniciarán rondas de diálogo con diputados y senadores nacionales de diversos bloques para forzar la defensa del turismo social en el Congreso de la Nación.
- Frente Gremial: Tras la protesta en la Ruta 5, el sindicato prevé una gran movilización hacia la Jefatura de Gabinete de Ministros en Buenos Aires y acciones frente a la Secretaría de Turismo de la Nación.
Desde Tiempo Regional, seguimos con profunda preocupación el desarrollo de este conflicto que aniquila fuentes de trabajo genuinas y desmantela un patrimonio arquitectónico y social clave para el desarrollo de Calamuchita. Entendemos de forma rigurosa que el resguardo de los puestos laborales y la protección de los activos históricos de nuestra provincia constituyen las herramientas más transparentes, indispensables y efectivas para garantizar la paz social y el sustento de las familias que habitan en nuestra zona regional.



