El presidente de Venezuela acusó a EE. UU. de confiscar crudo y retener embarcaciones y tripulaciones en el Caribe, en el marco de lo que calificó como una campaña de agresión sostenida contra su país
Denuncia de agresión en el Caribe
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó este domingo como un acto de “piratería de corsarios” el asalto a buques petroleros y la confiscación de crudo venezolano por parte de Estados Unidos, en el marco de un despliegue militar en el mar Caribe.
La denuncia fue realizada a través de un mensaje difundido en su canal oficial de Telegram, donde el mandatario aseguró que estas acciones forman parte de una campaña sostenida de agresión contra el país sudamericano.
Acusaciones contra Estados Unidos
“Venezuela tiene 25 semanas denunciando, enfrentando y derrotando una campaña de agresión que va desde el terrorismo psicológico hasta los corsarios que han asaltado petroleros”, expresó Maduro en su mensaje.
En ese sentido, afirmó que estos grupos operan como “piratas contratados por un Estado imperial”, vinculando las acciones con prácticas históricas orientadas al control del comercio y de las riquezas venezolanas.
Asalto a buques y retención de tripulaciones
Las declaraciones del presidente venezolano se produjeron tras el asalto de Estados Unidos a dos buques petroleros en las cercanías del país, un operativo que, según Caracas, fue ejecutado por fuerzas militares estadounidenses.
De acuerdo a lo denunciado, el petróleo transportado fue confiscado, al igual que las embarcaciones, mientras que las tripulaciones permanecen retenidas de manera ilegal, según la versión oficial venezolana.
Escalada de tensión internacional
El episodio se suma a una serie de cruces diplomáticos y tensiones crecientes entre Venezuela y Estados Unidos, en un contexto de sanciones económicas, disputas geopolíticas y acusaciones cruzadas que mantienen en alerta a la región del Caribe y a la comunidad internacional.
