El legislador provincial por nuestra región acompañó la iniciativa del oficialismo orientada a sostener a las empresas recuperadas, aunque marcó una profunda diferencia de fondo respecto a las políticas productivas. Denunció que le cortaron el micrófono durante el debate y alertó sobre la crítica situación laboral en el polo químico de Río Tercero.
Apoyo a la emergencia y reclamos por una política preventiva
En el marco de las últimas discusiones parlamentarias en la Legislatura de Córdoba, el legislador Juan Pablo Peirone fijó una postura clara respecto al complejo escenario que atraviesan los sectores productivos y asociativos en el interior provincial. Tras la sesión, el representante de nuestra región denunció maniobras para limitar su discurso en el recinto al afirmar de manera contundente: «Nos cortaron el micrófono, pero no nos van a callar».
A pesar del cruce político, Peirone decidió alinearse con el bloque oficialista para dar luz verde a un proyecto de ley destinado a brindar asistencia a las cooperativas de trabajo. El parlamentario justificó su acompañamiento remarcando el compromiso histórico con los sectores vulnerables del empleo regional: «Acompañamos el proyecto del oficialismo para apoyar a las cooperativas de trabajo, porque siempre vamos a estar del lado de los laburantes que la pelean», ratificó el dirigente. Sin embargo, la votación positiva no impidió que se plantearan serias discrepancias con la estrategia económica implementada por el Ejecutivo provincial.
Alerta por el polo químico de Río Tercero y los costos de EPEC
La principal crítica del legislador se concentró en la falta de previsión estatal frente a las dificultades estructurales que enfrentan las empresas antes de llegar a situaciones de quiebra o vaciamiento. Desde la perspectiva de Peirone, las herramientas de asistencia social o los subsidios post-crisis resultan insuficientes si no se corrigen las variables macroeconómicas y los costos regulados que asfixian el normal desarrollo de las firmas locales.
Para ejemplificar este panorama de vulnerabilidad, el legislador puso el foco de atención en la realidad del entramado fabril de nuestra zona, mencionando de manera explícita la alarmante situación que atraviesan las plantas del polo químico de Río Tercero, un sector estratégico cuyo impacto económico repercute de forma directa en los vecinos de Almafuerte y de todo el departamento Tercero Arriba. Las advertencias principales de su exposición se sintetizaron en los siguientes ejes estructurales:
- Intervención a tiempo: Peirone argumentó que el Estado debe actuar de manera anticipada. «El Estado tiene que estar antes, no después. No sirve de nada aparecer cuando la fábrica ya quebró», sentenció.
- Alivio fiscal y productivo: La verdadera solución de fondo para el arco político opositor radica en «sacarle la pata de encima a los que producen» para evitar cierres masivos.
- El impacto energético locales: Denunció que los «costos insólitos» de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) operan como un factor de ahogo financiero insostenible para las grandes industrias regionales.
- Puestos de trabajo en peligro: De acuerdo a sus estimaciones, la continuidad de estas tarifas eléctricas desproporcionadas pone en riesgo inminente la estabilidad de 1.000 puestos de trabajo genuinos en la cuenca industrial vecina.
Bajo la premisa final de «apoyamos lo urgente, pero exigimos lo importante», el legislador regional insistió en la necesidad de abrir un debate profundo en la provincia sobre los costos de los servicios públicos y la competitividad industrial, buscando blindar el empleo local frente a un contexto recesivo que no da tregua.



