El piloto argentino de Alpine brilló en la novena fecha de la máxima categoría del automovilismo mundial tras largar en el decimonoveno lugar y cruzar la bandera a cuadros en la novena posición. Pese a un áspero reencuentro en pista con su compañero de equipo y un insólito contratiempo con su indumentaria, el pilarense celebró un domingo de alta competencia.

Una remontada magistral sobre el asfalto británico

Lo que perfilaba como un fin de semana sumamente complejo tras una clasificación decepcionante el sábado, terminó transformándose en una de las mejores producciones dominicales para Franco Colapinto en lo que va de la temporada de la Fórmula 1. En el emblemático circuito de Silverstone, el corredor argentino demostró un ritmo de carrera impecable a bordo de su Alpine, ejecutando una competencia sin errores que le permitió avanzar diez casilleros para finalizar en el noveno puesto y embolsar dos unidades vitales para el campeonato.

La clave del éxito comenzó a construirse desde el mismo momento en que el semáforo se apagó. Colapinto concretó una largada excepcional en la que ganó cinco posiciones de inmediato. Posteriormente, el pilarense estiró su primer stint hasta la vuelta 23 sosteniendo un ritmo sumamente competitivo con los neumáticos de compuesto medio, una estrategia que lo catapultó provisionalmente del 19° al 11° lugar.

«Fue una carrera muy buena. A veces la injusticia llega a su fin y tenemos un poco de buena suerte; una fue para nuestro lado», analizó el joven piloto tras bajarse del monoplaza, visiblemente conforme con su rendimiento al sentenciar que hizo «todo bien» en la pista inglesa. El resultado adquiere un valor especial para la escudería, ya que corrieron en condición de «locales» debido a que la fábrica donde se desarrolla el chasis y la aerodinámica del auto se encuentra en la cercana localidad de Enstone, Inglaterra.

Tensión en boxes y las complicaciones del tramo final

A pesar de la alegría por el resultado, el Gran Premio de Gran Bretaña no estuvo exento de polémicas para el bonaerense. Durante la primera vuelta de la competencia, se produjo un momento de extrema tensión en la curva 5 cuando su compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, se le fue encima y no le dejó espacio en la trayectoria interna. Si bien Colapinto prefirió mantener la cautela en sus declaraciones institucionales, dejó en claro su malestar: «Vean la cámara a bordo, estuvo muy cerca. Lo hablaremos después», advirtió.

Asimismo, el tramo final de la carrera demandó un esfuerzo físico y visual extra para el argentino debido a un inesperado problema de vestimenta. Según reveló el propio piloto, sufrió un inconveniente con la capucha ignífuga que provocó que el flequillo se le desprendiera sobre su ojo derecho. Esto lo obligó a transitar las últimas vueltas —justo cuando el circuito exige máxima precisión en sus legendarias curvas rápidas— con el ojo prácticamente entrecerrado.

Con los dos puntos cosechados en suelo británico, Franco Colapinto ratifica su regularidad en la élite: ya logró puntuar en cinco Grandes Premios en lo que va del año, incluyendo tres de las últimas cinco presentaciones. De esta manera, el piloto de Alpine se sostiene firme en el decimocuarto puesto del campeonato mundial de pilotos con un total de 18 unidades, igualando la línea del Haas conducido por Oliver Bearman y quedando a 24 puntos de distancia de su compañero de garaje. Si bien reconoció que el monoplaza todavía está «complicado» para seguirles el ritmo a escuderías como Audi y Racing Bulls, el saldo dominical dejó bases sólidas para continuar la evolución en las próximas fechas.

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