El presidente de Estados Unidos confirmó un acuerdo para que autoridades provisionales de Venezuela envíen crudo valuado a precio de mercado a puertos estadounidenses, tras la captura de Nicolás Maduro y en medio de tensiones políticas internacionales.
Acuerdo petrolero tras la captura de Maduro
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las autoridades provisionales de Venezuela acordaron entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad a su país, tras las recientes tensiones políticas que incluyeron la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro.
La información fue dada a conocer a través de un mensaje en la plataforma Truth Social, donde Trump detalló que el crudo se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos.
Precio de mercado y destino de los ingresos
Según el mandatario estadounidense, el petróleo se venderá a su precio de mercado y los ingresos de esa operación serán administrados bajo su control para “garantizar que se utilicen en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
Trump también indicó que el secretario de Energía, Chris Wright, fue instruido para ejecutar el plan de inmediato y coordinar las acciones necesarias para que el crudo llegue a territorio estadounidense.
Contexto político y empresarial
Este acuerdo petrolero se produce en el marco de la transición política en Venezuela, donde Delcy Rodríguez fue designada presidenta interina tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero.
Tras el anuncio, represores del sector energético estadounidense y analistas señalaron que las refinerías de la Costa del Golfo podrían recibir el crudo venezolano sin mayores obstáculos, fortaleciendo el vínculo comercial entre ambos países en un contexto geopolítico delicado.
Repercusiones internacionales
La noticia también generó atención internacional, ya que representa un importante flujo de petróleo en momentos en que el mercado global enfrenta incertidumbres por la producción y las tensiones políticas en la región.
Además, la medida podría influir en las relaciones de Venezuela con otros países consumidores de crudo, entre ellos China y Rusia, que han sido actores relevantes en el sector energético venezolano en años recientes.
