Kast cuestionó la decisión del gobierno chileno de enviar ayuda económica a Cuba en medio de su crisis, y afirmó que la cooperación debe estar condicionada a exigencias democráticas.
Crítica de Kast al envío de ayuda a Cuba
El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, expresó su fuerte desacuerdo con la decisión del gobierno del presidente Gabriel Boric de enviar ayuda económica a Cuba, país caribeño inmerso en una profunda crisis económica y energética. Kast señaló que no está de acuerdo con entregar recursos “directamente a un gobierno que ha generado una dictadura por más de 60 años”.
La ayuda chilena fue anunciada recientemente y contempla un aporte de un millón de dólares a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, que se canalizará mediante UNICEF para atender la crisis humanitaria que afecta a la población cubana.
Condiciones para la ayuda: democracia en Cuba
Durante una conferencia de prensa, Kast afirmó que cualquier asistencia humanitaria internacional debe estar vinculada a “exigir democracia” en Cuba, una condición que, según él, no se ha cumplido. El presidente electo sostuvo que el apoyo sin condiciones no debe beneficiar a un régimen que, desde su perspectiva, ha mantenido un sistema autoritario y ha colocado a su pueblo en una “situación muy desmedrada e inhumana”.
Kast agregó que, en su opinión, “el mayor bloqueo” que enfrenta Cuba no es solo externo, sino también la falta de libertades económicas y políticas dentro de la isla.
Debate político en Chile
La postura de Kast genera un fuerte contrapunto con el gobierno saliente, que defendió la ayuda como una contribución humanitaria destinada a aliviar la situación de la población, sin beneficiar al gobierno ni al Partido Comunista de Cuba.
Este debate llega en un momento de tensiones regionales y discusiones sobre la política exterior chilena, especialmente en relación con la asistencia internacional y las prioridades diplomáticas frente a crisis humanitarias en América Latina.
La polémica marca un contraste entre la visión del presidente saliente y la futura administración, que asumirá el 11 de marzo de 2026, y que ha dejado claro que su enfoque en política exterior será distinto al actual.



