Los primeros resultados oficiales otorgan una ventaja parcial a la candidata de Fuerza Popular, pero los conteos rápidos de las consultoras privadas muestran un escenario de empate técnico a favor del postulante de Juntos por el Perú, estirando la definición voto a voto.
Consultoras privadas hablan de un empate técnico absoluto
El panorama político de Latinoamérica concentra la atención de los analistas de nuestro país tras una jornada electoral histórica en Perú. Más de 27 millones de ciudadanos estuvieron habilitados este domingo para definir en balotaje quién conducirá los destinos de la nación andina. El proceso, que se desarrolló sin mayores sobresaltos institucionales, abrió una etapa de profunda incertidumbre y extrema paridad al cierre de las mesas electorales, proyectando un desenlace que se definirá con la carga de las últimas actas oficiales.
Las primeras tendencias que se difundieron correspondieron a los datos de boca de urna, los cuales le otorgaron inicialmente una ventaja mínima de menos de un punto a la derechista Keiko Fujimori. Sin embargo, con el correr de las horas, el escenario mutó hacia una paridad absoluta. De acuerdo con el conteo rápido al 100 por ciento de la encuestadora Datum, Roberto Sánchez se posicionaba al frente con el 50,14 por ciento contra un 49,86 por ciento de Fujimori. En sintonía, la consultora Ipsos arrojó cifras similares, otorgándole un 50,3 por ciento a Sánchez y un 49,7 por ciento a la líder de Fuerza Popular, manteniendo en vilo a los observadores internacionales de nuestra región.
Ventaja oficial parcial para Fujimori y cautela en los búnkeres
En la vereda opuesta a las proyecciones privadas, el escrutinio oficial provisorio mostraba una realidad diferente pasada la medianoche de Argentina. Con el 50 por ciento de las mesas procesadas por los organismos electorales, Keiko Fujimori se imponía provisionalmente con el 52,71 por ciento de los sufragios, mientras que el candidato izquierdista Roberto Sánchez quedaba relegado con el 47,28 por ciento. Esta diferencia inicial se irá modificando a medida que ingresen los datos de las regiones restantes y del extranjero.
Ante esta volatilidad de datos, la prudencia reina en los centros de cómputos de ambos contendientes. Desde su comando de campaña, Roberto Sánchez pidió paciencia a la militancia y remarcó que existe un claro empate técnico. «El boca de urna históricamente puso por debajo a quienes terminaron ganando; nadie puede decir ya gané o ya perdí, ahora empieza el conteo de verdad», declaró ante la prensa. Por su parte, en el búnker de Fuerza Popular adoptaron una postura de estricto resguardo. Luis Galarreta, vicepresidente del partido de Fujimori, instó a sus fiscales a permanecer alertas: «El proceso electoral todavía no ha terminado, continúa. Este es el momento donde entra a tallar justamente nuestros personeros y la defensa de cada voto», sentenció, reflejando el clima de tensión democrática que se sigue con atención desde nuestra comunidad.



