La cotización internacional del crudo consolidó su tendencia a la baja en la rueda de este martes 16 de junio, quedando a un paso de perforar la barrera psicológica de los 80 dólares por barril. El marcado descenso de los mercados energéticos responde de forma directa al principio de acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, un hito geopolítico que pone fin a las hostilidades bélicas en Medio Oriente y que generará repercusiones tanto en las estaciones de servicio como en la economía de nuestra provincia.
El desplome del Brent y la inminente reapertura del estrecho de Ormuz
Al promediar las operaciones financieras de la jornada, el valor del barril de crudo Brent se posicionó en US$80,99, registrando un nuevo retroceso del 2,18% en el mercado global, según los indicadores comerciales publicados por la firma especializada Investing.com. Aunque los analistas advierten que todavía restan pulir ciertos detalles de redacción para la rúbrica final del tratado de paz entre las potencias, los operadores bursátiles ya dan por sentado el escenario de normalización y se encuentran concretando transacciones comerciales bajo este nuevo supuesto.
La clave del optimismo internacional radica en la inminente reapertura del estrecho de Ormuz, un paso fluvial estratégico cuyo desbloqueo reactivará de manera plena el tránsito seguro de los buques petroleros. La flexibilización de este corredor marítimo elimina de raíz los temores de desabastecimiento global que habían recalentado las pizarras energéticas durante los meses de conflicto armado.
La doble lectura en Argentina: Alivio en los surtidores y caída en las acciones de YPF
El impacto de este escenario internacional en la República Argentina presenta lecturas contrapuestas para los especialistas en materia de energía. Por un lado, la baja del precio internacional otorga una mayor viabilidad al acuerdo que vienen negociando las compañías petroleras y las firmas refinadoras del país. Este cuadro de situación facilita una ventana de estabilidad para amortiguar o congelar el precio de los combustibles líquidos, una noticia que representa un alivio directo para el transporte de carga y el sector productivo de nuestra región.
Sin embargo, la contracara negativa se reflejará en la macroeconomía nacional, ya que se prevé una merma sensible en el ingreso de divisas y dólares genuinos debido a la consecuente desvalorización del crudo que el país destina a la exportación. Este reajuste de las variables ya tuvo su correlato inmediato en las pizarras financieras: durante la jornada de ayer, la cotización de las acciones de la petrolera estatal YPF anotó una fuerte pérdida de hasta el 6% en la bolsa de valores, sintiendo el impacto directo por la devaluación de su principal activo de comercialización exterior, un movimiento que los operadores de nuestra zona siguen con extrema atención.



