La medida de fuerza, adoptada en rechazo a la desregulación del sector marítimo y fluvial, mantiene frenado el tránsito de buques con granos, insumos energéticos y cargas comerciales en los puertos del país.
Intimación formal y advertencia judicial de Prefectura
Ante el severo impacto económico y la paralización del comercio internacional argentino, el Gobierno nacional, a través de la Prefectura Naval Argentina (PNA), tomó cartas en el asunto e intimó formalmente a 536 profesionales del practicaje y pilotaje. La notificación individual exige que los especialistas se pongan a disposición del servicio regular de manera urgente en los ríos, pasos y canales de la Hidrovía.
En su carácter de órgano de fiscalización operativa y disciplinaria, la PNA advirtió que la continuidad de la protesta derivará en la apertura inmediata de sumarios administrativos. Asimismo, la fuerza de seguridad anticipó la formulación de denuncias penales bajo los artículos del Código Penal que sancionan el entorpecimiento del transporte por agua y las acciones que pongan en riesgo la seguridad de la navegación, delitos que prevén penas de prisión de hasta ocho años.
El origen del reclamo: la firma del Decreto 690/2026
La huelga por tiempo indeterminado del sector técnico se desencadenó tras la promulgación del Decreto 690/2026, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger. La norma derogó el marco regulatorio vigente desde 1991 e introdujo una reestructuración profunda en todo el sistema marítimo y fluvial.
Entre las modificaciones centrales, la medida establece la creación de un registro público de profesionales administrado por la PNA, elimina las restricciones de ingreso a la actividad y otorga libertad a los usuarios comerciales para seleccionar a sus prestadores. A su vez, faculta a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) para fijar techos tarifarios y exige la publicación transparente de los costos operativos.
Supresión de tramos y suspensión total de actividades
La nueva normativa también suprimió la segmentación por tramos geográficos —esquema que obligaba al recambio de prácticos durante un mismo trayecto—, flexibilizó el régimen de traslados del personal y amplió las exenciones de contratación para determinados buques.
Frente a este escenario, las agrupaciones que representan a los especialistas resolvieron la suspensión total de tareas en embarcaciones de bandera nacional e internacional. Las entidades gremiales ratificaron que mantendrán la medida de fuerza hasta tanto el Ejecutivo central suspenda o deje sin efecto el decreto en cuestión, manteniendo en vilo la logística del comercio exterior argentino.



