Un informe del Observatorio de Seguridad y Convivencia reveló que entre enero y junio se registraron 32 víctimas fatales, frente a las 47 contabilizadas en 2025. Los robos y hurtos también mostraron un marcado descenso.
Descenso en los homicidios y caracterización de los hechos
De acuerdo con el último informe del Observatorio de Seguridad y Convivencia del Consejo para la Planificación Estratégica de Córdoba (COPEC), los homicidios dolosos registraron una baja del 31,9% en la provincia durante el primer semestre de 2026. Entre enero y junio se contabilizaron 32 víctimas fatales, lo que representa una reducción de 15 casos en comparación con las 47 personas fallecidas en el mismo período de 2025.
En lo relativo al mes de junio, se registraron tres hechos con un saldo de cuatro víctimas, implicando una caída interanual del 33,3% respecto a las seis víctimas reportadas en igual mes del año anterior. Estos crímenes se concentraron en los departamentos San Justo y Santa María (dos víctimas por cada jurisdicción), correspondiendo dos de los hechos a contextos de riña y uno clasificado como femicidio. En la totalidad de los casos del mes, los presuntos autores fueron identificados por las autoridades y presentaban vínculo familiar o de pareja con las víctimas.
Significativa baja en los índices de robos y hurtos en toda la provincia
El relevamiento estadístico elaborado con datos de la Policía de Córdoba refleja que la tendencia a la baja se extendió también a los delitos contra la propiedad. En los primeros seis meses del año se contabilizaron 35.495 robos y hurtos en la provincia, frente a los 46.248 registrados en el primer semestre de 2025, lo que representa 10.753 hechos menos y un descenso acumulado del 23,3%.
En el análisis de junio, se reportaron 5.616 robos y hurtos, mostrando una disminución del 19% frente a los 6.930 casos contabilizados en el mismo mes del año pasado. El informe destaca además que el 94,2% de los hechos registrados durante junio no involucró el uso de armas de fuego. Desde el Observatorio indicaron que la evolución de los delitos contra la propiedad ratifica un comportamiento descendente y mayor estabilidad en relación al pico observado a mediados del año pasado.



