En un Mario Alberto Kempes colmado y electrizante, el conjunto de Alberdi remontó el marcador en dos oportunidades de la mano de un intratable «Uvita» Fernández. El equipo de Ricardo Zielinski desató una fiesta sin precedentes en toda nuestra provincia.
Una tarde de gloria que quedará grabada en el fútbol de nuestra provincia
El deporte cordobés escribió este domingo una de las páginas más doradas, emotivas e impactantes de toda su trayectoria institucional. En un estadio Mario Alberto Kempes colmado por más de 55 mil almas, el Club Atlético Belgrano derrotó por 3 a 2 al Club Atlético River Plate y se consagró de manera oficial como el flamante campeón del Torneo Apertura 2026 de la Liga Profesional de Fútbol. La definición del certamen colmó las expectativas de los fanáticos de nuestra región, entregando un espectáculo dramático y cambiante de principio a fin.
El conjunto dirigido técnicamente por Ricardo Zielinski dio una muestra de carácter, jerarquía y templanza en los pasajes más espinosos del encuentro. El Celeste debió remar contra la corriente y remontar el marcador adverso en dos ocasiones consecutivas, apoyado en el fervor incondicional de una multitud que convirtió las tribunas del coliseo del Chateau Carreras en un verdadero infierno celeste, con fuerte repercusión en nuestra comunidad de Almafuerte y zonas aledañas.
River golpeó primero pero el Pirata reaccionó antes del descanso
Las acciones iniciales del partido mostraron a un Belgrano ambicioso y protagonista, manejando los hilos de la mitad de la cancha gracias a la lucidez y conducción táctica de su capitán, Lucas Zelarayán. «El Chino» rompió líneas de manera constante y exigió con disparos de media distancia al arquero millonario, Beltrán. Sin embargo, cuando el Pirata era netamente superior en el desarrollo, River golpeó de contra: Tomás Galván desbordó con velocidad por la banda izquierda y envió un centro preciso para Facundo Colidio, quien definió con el arco a su merced para dictar el 1-0 parcial.
Pese al impacto anímico del gol en contra, las huestes de Zielinski no se apartaron del libreto estratégico establecido para esta final en nuestra provincia. La recompensa a la insistencia llegó antes de que los planteles marcharan a los vestuarios. Sobre el cierre del primer capítulo, Zelarayán ejecutó un tiro de esquina milimétrico hacia el corazón del área penal y el defensor Leonardo Morales se elevó de forma limpia para conectar un testazo implacable, estampando el 1-1 que devolvió la ilusión a todo el territorio cordobés.
El factor «Uvita» Fernández: cambios clave y ráfaga para desatar la locura
El complemento sumó nuevas dosis de dramatismo para los televidentes y oyentes de nuestra zona. River Plate, bajo las directivas de Eduardo Coudet, volvió a adelantarse en el marcador gracias a una genialidad individual de Galván, quien sacó un remate cruzado inatajable para establecer el 2-1. Con el marcador en contra, Zielinski movió las piezas desde el banco de relevos de forma directa y dispuso el ingreso de Nicolás «Uvita» Fernández, una variante táctica que terminaría modificando el destino del partido de manera absoluta.
A falta de escasos minutos para el pitazo final, un disparo de Fernández impactó de lleno en la mano del defensor de River, Lautaro Rivero. Tras una tensa revisión mediante la tecnología del VAR, el árbitro Yael Falcón Pérez sancionó la pena máxima y el propio «Uvita» ejecutó el penal con un violento disparo al ángulo para el 2-2. Lejos de conformarse con la paridad, Belgrano aprovechó el desconcierto del Millonario y, en una ráfaga ofensiva demoledora, Fernández capturó una pelota suelta en el área chica para empujarla al fondo de la red, decretando el 3-2 definitivo que hizo estallar los cimientos del Kempes.
El pitazo final decretó el cierre de la competencia y el inicio de una caravana festiva que se replicó de forma inmediata en las plazas y calles de nuestra ciudad de Almafuerte. Desde Tiempo Regional, ponderamos el esfuerzo deportivo y la planificación institucional que llevaron a un club cordobés a la cima del fútbol nacional. Entendemos de forma rigurosa que coronar un proceso de trabajo serio, apostar al sentido de pertenencia y defender los colores con hidalguía frente a las grandes estructuras del país constituyen las herramientas más transparentes, indispensables y efectivas para consolidar el protagonismo de nuestra provincia y regalarle una alegría imborrable a toda nuestra comunidad regional.



