Tras las primeras carreras de la temporada, los organismos rectores de la F1 acordaron modificaciones en el reglamento técnico que se implementarán desde el GP de Miami. Los cambios afectan la gestión de energía eléctrica, la seguridad en las largadas y el rendimiento en condiciones de lluvia, buscando carreras más competitivas y consistentes.
Ajustes en la potencia eléctrica y el rendimiento en clasificación
La Fórmula 1 no se detiene en su búsqueda por perfeccionar el nuevo reglamento técnico de 2026. Tras una reunión clave entre la FIA, la FOM y los directores de equipo, se acordaron modificaciones basadas en los datos recogidos en las competencias de Australia, China y Japón. El objetivo principal es reducir la «recolección excesiva» de energía y fomentar una conducción más consistente a máxima velocidad.
Entre los cambios más destacados para la clasificación, se redujo la recarga máxima permitida de 8 MJ a 7 MJ, limitando la duración del denominado «superclip» (generación eléctrica máxima) a unos pocos segundos por vuelta. Sin embargo, la potencia de este sistema se incrementó de 250 kW a 350 kW, lo que reducirá la carga de trabajo del piloto en la gestión de la energía y permitirá velocidades más constantes. Además, se amplió de ocho a doce el número de circuitos donde se podrán aplicar límites de energía alternativos.
Mayor seguridad en las largadas y control en carrera
Uno de los puntos más innovadores que se probará en el próximo Gran Premio de Miami es un nuevo sistema de detección de «arranques con baja potencia». Este mecanismo identifica automáticamente si un coche tiene una aceleración anormalmente baja al soltar el embrague. En estos casos, se activará el MGU-K para garantizar una aceleración mínima y evitar riesgos de colisión por alcance, activando además luces intermitentes para alertar a los pilotos que vienen por detrás.
En condiciones de carrera, la potencia disponible a través del «Boost» (botón de sobrealimentación eléctrica) estará limitada a +150 kW para evitar diferencias de rendimiento repentinas que pongan en riesgo la seguridad. El despliegue del MGU-K se mantendrá en 350 kW en zonas de aceleración y adelantamiento, pero bajará a 250 kW en el resto del circuito, buscando mantener las oportunidades de sobrepaso sin alcanzar velocidades de cierre peligrosas.
Mejoras para condiciones de lluvia y visibilidad
Atendiendo a las sugerencias de los propios pilotos, la FIA también implementará cambios para las carreras con pista húmeda. Se incrementará la temperatura de las mantas térmicas para los neumáticos intermedios, buscando mejorar el agarre inicial. Además, se reducirá el despliegue del sistema ERS en estas condiciones para limitar el par motor y facilitar el control del vehículo en superficies de baja adherencia.
Finalmente, se simplificaron los sistemas de luces traseras para ofrecer señales más claras y consistentes, mejorando el tiempo de reacción en situaciones de baja visibilidad. Desde Tiempo Regional, entendemos que estas precisiones técnicas son fundamentales para que el espectáculo de la «máxima» siga evolucionando, garantizando que el talento de pilotos como Franco Colapinto pueda brillar en un entorno más seguro y equilibrado para todas las escuderías en nuestra provincia y el mundo.

