Pablo Feijoo, hijo de una de las vendedoras del departamento en Caballito, prestó declaración ante la Justicia. Reveló que acordó con el funcionario un pago extra bajo cuerda para recuperar gastos de refacciones. Además, detalló la inusual financiación del 87% de la propiedad sin intereses y reconoció que bajó el precio para hacer negocios con «gente importante».

Una declaración de dos horas que complica la situación judicial

La causa que investiga al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito sumó este miércoles un testimonio fundamental. Pablo Martin Feijoo, hijo de una de las jubiladas que vendió la propiedad al funcionario, declaró durante dos horas ante el fiscal Gerardo Pollicita. En su testimonio bajo juramento, Feijoo admitió la existencia de un pago adicional de 65.000 dólares que se realizó por fuera de la escritura oficial del departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito.

Según trascendió de fuentes judiciales, este monto extra habría sido pactado para cubrir el costo de las refacciones que el propio Feijoo realizó en la vivienda antes de que Adorni se mudara con su familia. El testigo explicó que el acuerdo consistía en recuperar ese dinero una vez que el funcionario lograra vender su anterior propiedad en Parque Chacabuco. Este movimiento «en negro» se suma a las irregularidades que la Justicia intenta determinar sobre el origen y la justificación de los fondos del vocero presidencial.

El beneficio de la «confianza»: un crédito hipotecario sin intereses

Otro de los ejes de la declaración fue la llamativa facilidad de pago otorgada a Adorni. El departamento de la calle Miró fue vendido por un precio final de 230.000 dólares, de los cuales el funcionario solo pagó un adelanto de 30.000 dólares (apenas el 13%). El 87% restante se financió mediante una hipoteca a un año y, llamativamente, sin intereses, un beneficio prácticamente inexistente en el mercado inmobiliario actual.

Al ser consultado por esta ventaja, Feijoo mencionó la relación de «confianza» y amistad que mantiene con Adorni, ya que sus hijos comparten el mismo ámbito escolar. Asimismo, el empresario —dueño de la firma TSJ Group— reconoció ante el fiscal que aceptó bajar sus pretensiones iniciales (pedía 300.000 dólares) y vender la propiedad casi al costo porque consideró que le resultaba conveniente para su perfil comercial cerrar negocios con «gente importante» del entorno gubernamental.

Próximas declaraciones y el avance de la causa

La investigación judicial no se detiene. El próximo 4 de mayo está prevista la declaración testimonial de Matías Tabar, un contratista que realizó reformas en otra propiedad de Adorni situada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz. Por su parte, el 6 de mayo deberá presentarse Leandro Miano, vinculado a la otra propietaria del departamento de Caballito, a quien se le ha exigido entregar su teléfono celular y comprobantes de gastos relacionados con la vivienda.

Desde *Tiempo Regional, seguimos de cerca este caso que afecta directamente a la transparencia institucional de *nuestra provincia y el país. Los detalles sobre financiamientos excepcionales y pagos por fuera de los registros legales ponen bajo la lupa la ética pública en la administración nacional, en un contexto donde la sociedad demanda respuestas claras sobre el manejo del patrimonio de sus gobernantes.

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