La reforma integral del sistema de inteligencia redefine funciones, crea nuevos organismos y habilita a la Secretaría de Inteligencia de Estado a realizar tareas encubiertas y aprehensiones en casos de flagrancia.
Publicación oficial en el Boletín Oficial
El Gobierno nacional oficializó este viernes la reestructuración de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) mediante el Decreto 941/2025, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y su gabinete. La medida introduce cambios profundos en la Ley de Inteligencia Nacional N° 25.520, con el objetivo de “centralizar, modernizar y reordenar” el sistema de inteligencia argentino.
La reforma ratifica a la SIDE como órgano rector del Sistema de Inteligencia Nacional y amplía sus competencias, incluyendo el carácter encubierto de sus tareas y la posibilidad de aprehender personas en casos de flagrancia, con posterior aviso inmediato a las fuerzas de seguridad.
Nueva estructura del sistema de inteligencia
Según el decreto, la SIDE continuará bajo la conducción de Cristian Auguadra y Diego Kravetz y quedará integrada por cuatro organismos con autonomía técnica y funcional:
- Servicio de Inteligencia Argentino (SIA)
- Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC)
- Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC)
- Inspectoría General de Inteligencia
Todos ellos responderán a la conducción política del titular de la SIDE, que concentrará además la aprobación y control del presupuesto de inteligencia y la supervisión de los gastos reservados.
Contrainteligencia y ciberinteligencia
La ex Agencia de Seguridad Nacional (ASN) pasa a denominarse Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), con la misión de prevenir y detectar amenazas estratégicas internas. El decreto amplía el concepto de contrainteligencia e incorpora medidas pasivas obligatorias en todo el sector público.
En paralelo, el Gobierno distingue entre ciberseguridad y ciberinteligencia y anuncia la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC), que funcionará bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete como autoridad nacional en la materia.
Inteligencia militar y coordinación interinstitucional
La reforma también alcanza a la inteligencia militar, con la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar del Ministerio de Defensa y el traspaso de sus funciones a la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto (DGIEMCO), con el objetivo de evitar superposiciones.
Además, se crean dos ámbitos de articulación: la Comunidad de Inteligencia Nacional (CITN), que integra organismos de inteligencia, fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas y la UIF; y la Comunidad Informativa Nacional (CIFN), conformada por ministerios y organismos civiles que aportan información estratégica sin realizar tareas de inteligencia.
Facultades ampliadas y puntos controvertidos
Uno de los aspectos más debatidos del decreto es la autorización para que los organismos de inteligencia provean su propia seguridad, repelan agresiones y aprehendan personas en casos de flagrancia. Este punto generó cuestionamientos desde sectores de la oposición.
El Gobierno justificó la medida remarcando el carácter encubierto de todas las actividades de inteligencia y reafirmó la prohibición de realizar espionaje por motivos ideológicos, religiosos o políticos, o de influir sobre partidos, medios de comunicación u opinión pública.
Vigencia y control legislativo
El decreto ya se encuentra en vigencia tras su publicación en el Boletín Oficial y deberá ser tratado por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, conforme a lo establecido por la Ley 26.122. Las designaciones de los directores de los organismos deberán ser informadas a dicho cuerpo legislativo.
Con esta reforma, el Gobierno nacional avanza en una reorganización integral del sistema de inteligencia, con mayor centralización operativa y un rol reforzado de la SIDE en materia de seguridad estratégica nacional.
